África olvidada

africa olvidada
Ilustración de Carmen Martínez Tortosa

El silencio se hizo evidente. El mundo quedó quieto: sin ruidos, ni coches, ni gritos, ni disparos, ni llantos… Sólo, el sonido de las olas cantar.

A lo lejos, en una barquita de papel, navegan personas sin refugio, sin casa ni patria.

Pero sí con patrones, los mismos que les golpean y los abandonan al amanecer,

cuando ya la esperanza está perdida, cuando ya han sido meros productos de mercancía.

El paraíso no existe.

En el horizonte, hay tierra. Es Europa. Está callada. No dice nada.

Los navegantes de la barquita media hundida se tapan para que no les lleguen los rayos del sol. Entre ellos pegan sus cuerpos para sentirse vivos. Al otro lado del mundo, el plástico se come a los peces, se hacen invisibles en el agua. Nadie les escucha.

Mar. Feroz.

─ ¿Por qué lloras, hijo mío?

─ Porque cuando grito no me sale la voz. No se escucha nada en el vacío del océano, ni siquiera mi respiración. No siento el aire, sólo la muerte.

─ ¿Acaso no podemos sino resignarnos en este barco de mentira?

barquita
Ilustración de Celia Asencio

Todas las energías vivas ahogadas en el fondo del mar, recuperarán su sitio. Así lo dijo la bruja negra, que maldijo cien mil veces el poder de los blancos negándoles el paso en las fronteras de aquel solitario primer mundo.

No somos nadie, sólo agua.

Agua estancada en un pozo infinito.

África olvidada.

Siria olvidada.

Yemen olvidado…

¡Y tantos más!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s