Análisis conceptual: ¿neoliberalismo?

Alessandro Baricco decía en su libro que hay dos grandes fantasmas en la globalización, el gran control de las marcas y la homogeneización cultural. El espacio que han dejado a la  libre competencia de mercado para favorecer a las fuertes corporaciones empresariales es uno de los aspectos más criticados. Se habla del beneficio de las mismas a costa de múltiples factores, entre ellos, la explotación en países subdesarrollados  y el control férreo sobre las políticas que ayudan a desmejorar las condiciones laborales que últimamente atizan fuerte en Europa.

Sin embargo, no hay que irse a países empobrecidos del otro mundo, sino en el ejemplo claro europeo: Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España. Los más acuciados en esta ola neoliberal y que apenas el Poder da salida a otras soluciones. El mundo deja de ser partes individuales para compartir economía y cultura en una. Una definición aceptada socialmente pero que al despedazarla contiene un gran matiz de análisis. Todo depende de una gran cadena de enlaces económicos, las grandes organizaciones empresariales se inmiscuyen en cualquier lado. En la comunicación, los grandes grupos editoriales manejan múltiples canales televisivos, periódicos, emisoras de radio, revistas… grupos que en su accionariado está apoyado por fuertes compañías bancarias, telefónicas o grandes marcas que presionan a lo silencioso.

El mundo deja de ser partes individuales para compartir economía y cultura en una.

De igual manera, la política está manejada por los grupos de poder, al fin y al cabo más de la mitad de la riqueza del mundo se concentra en pocas familias. Dentro de una lista de propuestas y soluciones que podrían llegar a realizarse, siempre y cuando se opte por un verdadero cambio de sistema, muchos ciudadanos y políticos de base piden lo siguiente: respeto de los derechos humanos elementales y básicos, libertad de expresión, un Gobierno que gobierne, valga la redundancia, justicia a la corrupción, a los asesinos, una ley que respalde, la defensa digna de los ciudadanos y no a las élites del poder (caso Bankia)… Un sinfín de ingredientes que reclaman fundamentales dentro de un estado democrático.

Jacque Fresco propone su utopía: Proyecto Venus. Consiste en la creación de un sistema político, social y económico basado en la ciencia, donde triunfaría un modelo sostenible en el que la tecnología sería el elemento esencial para mejorar las condiciones de vida. Una utopía que no deja de ser posible, sino fuera por la condición ambiciosa de quiénes pueden tenerla. Evidentemente, este proyecto no deja de ser una fantasía, y ahora, efectivamente, técnicamente imposible. Pero nos sirve de ejemplo, podemos tomar notas de cómo podemos construir un nuevo modelo social.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s